Se lleva a cabo el Viernes Santo sobre las 11 de la mañana en el monte Calvario. A la llegada de Nuestro Padre Jesús Nazareno a este lugar comienza el momento más esperado. Se dan tres toques de silencio, interpretados por una corneta, para que el ruido ensordecedor de los tambores cese durante unos instantes.

Sigue un sermón del sacerdote, recordando en sus palabras principalmente a los ausentes. Miles de personas escuchan. Tras éste comienza a sonar “Mektub”, marcha fúnebre de Mariano San Miguel, interpretada por la Banda de la Unión Musical “Santa Cecilia”. Al mismo tiempo la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, por medio de un sistema mecánico de articulación, mueve su brazo derecho impartiendo la señal de la cruz a los cuatro puntos cardinales, dando su Bendición, comenzando desde el Noroeste a la Virgen de los Dolores y el cementerio, Noreste subida al Calvario, Sureste a la explanada y falda del monte Calvario y Suroeste al Pueblo y a la Ermita de la Encarnación, finalizando dando cara de nuevo a la Virgen de los Dolores.

Otra vez suena la corneta, para anunciar el fin de la Bendición y dar paso al toque de los tamborileros. El acto se repite a la llegada de la procesión a la Plaza de España.

Durante los años 1937, 1938 y 1939 esta Bendición no se celebró a causa de la Guerra Civil y en 1940 la hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno desfiló en solitario para realizar la Bendición sin compañía de ninguna otra hermandad.

 

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