Nuestro Padre Jesús Nazareno de León

 

Pertenece a la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno.

El paso del Nazareno consta de dos efigies, Jesús Nazareno y el Cirineo. El primero es el titular de la Cofradía, del que Don José Javier Rivera Blanco, licenciado y doctor en Historia del Arte de la Universidad de Valladolid, y catedrático de Historia en la Escuela Superior de Arquitectura de dicha ciudad, emitió, el 9-12-1983, un informe técnico-estilístico-artístico de la imagen. En el citado informe expresa que "relativo a su origen, todo se ignora, pues la Cofradía perdió su documentación en ocasión de un incendio acaecido en la Guerra de la Independencia".

En el citado incendio, la imagen de Jesús Nazareno "sufrió seriamente la influencia de las llamas, quedando sólo en su estado original parte de la cabeza". Rivera Blanco sigue diciendo que "estudia la cabeza científicamente - único y parcial resto original que se conserva. La obra no corresponde ni a Juan de Juni, ni a Gregorio Fernández, ni a Luis Salvador Carmona, ni a Pedro de la Cuadra. Imposible de Juni, imaginero francés afincado en España que falleció en 1577 (la imagen del Nazareno seria posterior a 1611, año de fundación de la Cofradía). Menos aún de Carmona, activo en el siglo XVIII. Técnica y estilísticamente tampoco de Gregorio Fernández (falleció en 1637) por escasa calidad, deficiencias en la utilización de la gubia y otros pormenores, todos ellos cualitativa y cuantitativamente suficientes como para demostrar tal aserto. Por otra parte, es muy difícil que que pertenezca a Pedro de la Cuadra, con quien mantiene algunos rasgos, pero se separa en muchos otros".

Finaliza su informe diciendo que se trata de una obra de la Escuela Castellana, imitadora de las formas de Gregorio Fernández, realizada entre 1610 y 1650 en un taller de Valladolid, entonces principal centro de imaginería de la mitad Norte de la Península Ibérica. En el año 1814, tras el incendio, fue trasladada la imagen junto con los restos salvados a la capilla de Santa Nonia. Dos años después se compusieron los pasos, entre ellos el de Jesús Nazareno. Apenas se había podido salvar la cabeza, entonces con cabellos naturales.

En el año 1946 se encargó su restauración total al escultor Víctor de los Ríos, quien recompuso la cabeza tallando la melena en madera, construyó un cuerpo, los pies que se habían de ver bajo la túnica y las manos. De éste último es la efigie del Cirineo, de ese mismo año 1946.

El paso titular de la Cofradía pesa 1.300 Kg., y tienen el honor de pujarlo 96 braceros. El sentimiento que esta imagen despierta cuando pasa por las calles de León es inexpresable. Santo y seña de la Cofradía y de la Semana Santa leonesa.